Primera Estructura de Suelo Reforzado en Brasil

En 1986, un muro de suelo reforzado con geosintético fue construido a lo largo de la carretera SP-123, la cual es la encargada de conectar las ciudades Taubaté y Campos do Jordão en San Paulo. Demetrius Guimarães, de la compañía Bidim, hizo una presentación acerca del proyecto en el momento en que el grupo de geosintéticos del Instituto Aeronáutico con sede en Brasil (GGGAITA) celebraba su aniversario número 30.

Primera Estructura de Suelo Reforzado en Brasil

Guimarães no mostró solamente cómo el proyecto fue una historia de gran importancia para los registros históricos de Brasil, sino que también expuso la revolución del campo en introducir los geosintéticos en el ámbito de la infraestructura. Los geotextiles Bidim ya eran producidos en 1971, pero le tomó 15 años para lograr que el  tipo de diseño de este proyecto fuera aprobado.

SUELOS REFORZADOS CON GEOSINTÉTICOS EN BRASIL

Los primeros usos de los geotextiles en el país fueron como filtros drenantes para reemplazar los filtros de arena. Después de unos años, se les dieron aplicaciones de separación, refuerzo, cubrimiento entre otros usos funcionales, los cuales fueron adoptados en los distintos trabajos geotécnicos.

El primer terraplén de tierra que utiliza un geosintético de suelo reforzado con geotextil fue ubicado 35 km a lo largo de la ruta SP-123. El trabajo pretendía recuperar un talud que había fallado debido a fuertes lluvias, interrumpiendo el corredor de tránsito.

La altura total del talud a ser reforzado era de 30 m y su ancho era aproximadamente de 50 m. Se rehabilitaron tres niveles que se distribuían de la siguiente manera: dos zonas que no estaban reforzadas y el nivel del medio que se encontraba reforzado.

Primera Estructura de Suelo Reforzado en Brasil

El talud de suelo reforzado con geosintético era de 10 m de altura. Su base reforzada tenía una longitud de 50 m. Se utilizaron dos geotextiles: un geotextil de poliéster no tejido con una resistencia de 22kN/m y un geotextil de polipropileno con una resistencia de 22kN/m. Cada uno fue utilizado en la mitad del muro (Ver foto del sitio). La sección de suelo envuelto tenía una altura de 60 cm y una longitud de 7 m.

Guimarães explicó que ambos geotextiles (tejido y no tejido) funcionaron de forma adecuada para la aplicación. Utilizar ambos geotextiles fue un caso de estudio de su uso en trabajos de infraestructura, haciendo que el proyecto no fuera solamente altamente positivo como una pieza importante de la ingeniería sino que también fue un proyecto educativo.

Los asentamientos del sistema fueron los esperados, con valores inferiores a los10 cm en los puntos más críticos. Los geotextiles de poliéster funcionaron excepcionalmente bien para resistir deslizamientos.

El trabajo fue considerado un éxito y preparó el camino para nuevas propuestas en Brasil. La obra también capturó el interés de muchos ingenieros e investigadores del momento, llevando a que se propusieran muchos diseños similares a este, así como tesis y publicaciones doctorales en los programas de ingeniería de las universidades, además de  varias metodologías de cálculo.

Conozca más los productos, soluciones de ingeniería, proyectos y oficinas globales de Bidim, en www.bidim.com.br.

Más artículos …

**

Esta historia fue publicada por primera vez en Geosynthetica.net.br por Bruno Pedroni.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *